Este libro ofrece una exploración rigurosa y profundamente humana de un vasto malentendido teológico: la idea de que la Biblia condena la homosexualidad. A través de una investigación que entrelaza exégesis, historia, lingüística y antropología, el autor demuestra que tal condena sencillamente no existe, porque conceptos como orientación sexual, identidad íntima o parejas del mismo sexo no tenían lugar en el mundo de la Biblia.
Al devolver cada pasaje a su contexto histórico, social y lingüístico, el libro revela que los textos tradicionalmente invocados (Sodoma, Levítico, Romanos 1, Pablo) hablan de violencia, idolatría, abuso o dominación, pero nunca de relaciones amorosas entre personas del mismo sexo. Puesto que el hebreo, el griego y el arameo no contienen ninguna palabra para homosexualidad, las condenas modernas surgen como malentendidos nacidos de traducciones tardías, influencias filosóficas griegas y temores medievales.
El libro traza luego cómo la historia cristiana fue construyendo progresivamente una doctrina hostil, ajena al mensaje de Jesús. Presenta el trabajo convergente de teólogos y estudiosos contemporáneos -Boswell, Vines, Brownson, Martin, Althaus-Reid y otros- que muestran que nada en la Biblia se dirige a las relaciones modernas entre personas del mismo sexo basadas en el amor y la fidelidad.
La obra no se detiene en la deconstrucción: propone una teología cristiana inclusiva, arraigada en Cristo, en la Regla de Oro, en la dignidad humana y en los frutos del amor. Abre el camino hacia una Iglesia coherente y fiel al Evangelio, donde las personas LGBT+ no sean simplemente toleradas, sino reconocidas como plenamente amadas por Dios.
En la encrucijada entre erudición y espiritualidad, este libro traza un camino de reconciliación entre la fe y el amor, la Biblia y la modernidad. Una lectura esencial para comprender -y amar- con verdad.